Muerte de Amín Abel Hasbún en su 51 aniversario.

ContigoNews.com Septiembre 24, 2021

MEMORIA CONTRA OLVIDO

Nueva York. – Un día como hoy, 24 de Septiembre de 1970, ejecutaron a Amín Abel Hasbún en su casa #339 de Villa Juana, un barrio del Distrito Nacional.

Realizó sus estudios secundarios en el Colegio de La Salle en Santo Domingo, graduándose de Bachiller en ciencias físicas y matemáticas en 1958, siendo el único estudiante de su promoción en obtener el título distintivo de Alumno Eminente.
Estudió en la Facultad de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, obteniendo en 1966 el título de ingeniero civil summa cum laude. La Facultad de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad Autónoma de Santo Domingo lleva su nombre.
La medalla al mérito estudiantil del Colegio Padre Emiliano Tardif en Santiago de los Caballeros lleva su nombre.

Se inició en la lucha política en 1960, en labores clandestinas contra el régimen de Rafael Leónidas Trujillo. Participó luego en las movilizaciones callejeras en los meses de julio, agosto y septiembre de 1961.
De 1961, a raíz de la muerte de Trujillo, ingresó oficialmente en el movimiento revolucionario «14 de junio».
En 1964 fue elegido secretario general de la Federación de Estudiantes Dominicanos (FED) y delegado estudiantil al Consejo Universitario.
Combatió desde el día 26 de abril de 1965 en las calles de Santo Domingo. A principio de mayo prestó servicios en la zona norte de la capital donde la lucha era más intensa. Allí se integró a un comando dirigido por el movimiento revolucionario «14 de junio». Al ser ocupada la zona norte por las tropas opuestas a la Revolución, se trasladó al sector de la capital conocido como Ciudad Nueva.
En diciembre de 1966 pasó a formar parte del movimiento Popular Dominicano (MPD), donde trabajó en el aparato urbano y posteriormente en el rural .

“A las 5:30 de la madrugada del 24 de septiembre 1970 el timbre de la vivienda de los Abel Santos sonó con insistencia. Vivían en una segunda planta y cuando Mirna se asomó al balcón apreció el aparatoso cerco. Le ordenaron que abriera. Antes de obedecer ella fue donde su cónyuge y le dijo que estaban rodeados. “Quiso saltar por una media puerta y cuando asomó para tirarse por el techo un policía le apuntó con una ametralladora”, narra.

Más que un objetivo, Amín era una obsesión para los altos jefes militares y para Joaquín Balaguer. No solo había planificado el secuestro de Crowley sino que con su puño y letra escribió un comunicado conminando al régimen a soltar a los presos políticos, que fue la condición principal del rapto. “Las demandas que exigimos para liberar a Crowley no se han cumplido”, les recordaba. El MPD tenía aún bien oculto al coronel norteamericano.

el fiscal actuante fue Tucídides Martínez, quien comunicó a Mirna que no habría problemas. Subieron y encontraron a Amín con Ernesto en sus brazos. “Tucídides nos dijo que nos sentáramos en la sala y ahí vi el movimiento de los vestidos de civil y del comandante Estrella con uniforme”.

De pronto, “Tucídides Martínez, que se notaba nervioso, anunció que se retiraba a llamar a su superior”. Pero Amín insistía en que no se fuera pues él era la garantía de que a él y a su familia “no les pasaría nada”.
“No nos deje solos, usted sabe que estas personas son unos trogloditas, usted es el responsable de lo que nos suceda”, le dijo Amín a Martínez, sin embargo, éste se marchó. El comandante Estrella, un capitán y tres civiles ordenaron a los Abel Santos que salieran.
“Hermógenes Luis López era el que tenía la orden de asesinar a mi esposo y le gritó: “¡Párate Abel, tú estás preso! ¡Vamos!”. Amín replicó que no se iría sin su esposa y su hijo.
Se abrazaron los tres. “Comenzó un forcejeo entre nosotros y dos policías hasta que nos separaron y arrastraron a Amín por la fuerza. Cerraron la puerta y bajaron, a mí me tiraron violentamente al piso sin reparar en mi embarazo y en el niño que lloraba lleno de terror”, recuerda la sufriente viuda.
Improvisaron una tranca tan segura para la puerta que Mirna no pudo abrir. A los pocos minutos solo escuchó disparos y la puerta se abrió de inmediato, era el capitán Estrella que la compelía: “¡Váyase a bañar!” pero ella bajó pese al iracundo impedimento.
Y vio a Amín boca abajo, muerto.”

Datos /fotos tomada de ENTRE LIDERES y reenviados por Adalberto Dominguez.

 

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