El trayecto de una joven con talento

Por Eramis Cruz
Nicole Marte es una joven universitaria residente estadounidense que después de un año de espera inició la universidad a los 17 años de edad en el sistema educativo CUNY de la Ciudad de Nueva York. Aunque tiene sus documentos legales requeridos por esta nación su tenacidad la convierte en una soñadora por ser una promesa para el futuro de este país.

Al leer algunos de sus cortos escritos en su muro de Facebook, es notable su vocación literaria que lleva en sus genes heredado de su tía, la escritora Mercedes Aracena. La joven escribió en su muro: “Aún hay padres que le dicen a sus niñas que si un niño es malo con ella es porque está enamorado. Hay que hacerle un favor al futuro y parar de hacer de la violencia algo romántico, porque no lo es”.

Es obvio que Nicole ha percibido uno del estereotipo que clasifican la violencia de género la cual en parte radica en la orientación negativa que muchos padres imparten a sus hijos desde el seno del hogar, especialmente a las niñas.

Quiero enfatizar, que en lo que refiere a esa influencia negativa de los padres en sus hijos, al inculcar el machismo en los varones o la docilidad en las hembras perjudicial para ambos sexos, esto conlleva a resultados más que caótico para la personalidad creando así potenciales víctimas como victimarios.

Recuérdese que no hace mucho tiempo que se creía que para que un adolescente se hiciera hombre de verdad debía ponerse a prueba visitando burdeles. Parece inofensiva la manera en que las madres y otras parientes suelen alagar a sus hijos, considerados bonitos o graciosos, diciéndoles que tendrán suerte para conseguir mujeres porque serán hombres atractivos.

Esto resulta ser efectivo para hacer de cualquier niño un Juan Tenorio en capacidad de considerar a cualquier mujer un objeto barato para su delirio. Esta fenomenología me hace deducir que el machismo en muchas circunstancias tiene nombre de mujer.

Está muy bien la referencia que hace Nicole a la violencia de género que se filtra a través del romanticismo que de hecho está mejor confirmado en películas y en las famosas telenovelas que se transmiten diariamente por televisión e Internet en los Estados Unidos y en América Latina.

Si en realidad queremos salir de este flagelo en cuestión es imperante forzar a la producción del entretenimiento a una modificación de su trabajo y a establecer regulaciones.

El futuro tendrá una oportunidad cada vez que Jóvenes como Nicole Marte, de manera espontánea llamen la atención en los medios sociales sobre el hostigamiento sexual y la violencia de género, que no solo tienen un alto precio psicológico sino una incidencia directa en la exclusión económica y política de las mujeres quienes constituyen la mitad de la población.

El crecimiento y la participación plena de la mujer se traduce en un valioso avance para la familia. Sin una juventud integra el futuro se ventila abrumado. ¡Perdido, sin amor!

239 Vistas
A %d blogueros les gusta esto: