Un banilejo ejemplar y culto Héctor Incháustegui Cabral

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ContigoNews.com 2 febrero, 2019

Carmen Guzmán
Santo Domingo

Su inclinación y gusto por la cultura no surgieron de repente sino que fueron cultivados desde temprana edad. El estilo de vida de la sociedad del siglo XX se convirtió en su musa principal para escribir sus textos más transcendentales. Sin duda la creatividad de Héctor Incháustegui Cabral se mantendrá viva por muchas generaciones.

Él tiene el mérito de haber sido un notable escritor, ensayista, periodista y embajador cultural en varias ocasiones, fuera de su tierra natal.

Incháustegui Cabral mantuvo su vivo interés por las letras y el cuidado de éstas, ayudando a preservar la vida de su gran amigo, el también poeta Pedro Mir, quien fuera amenazado por el régimen de Trujillo por sus ideales.

De igual forma, su legendario compendio de odas tituladas ‘Poemas de una sola angustia’, narra todas las vicisitudes que vivió la sociedad a raíz de los embates de la dictadura.

Si en determinado momento de su vida perteneció al grupo de intelectuales que brindaba apoyo al tirano, sea por una u otra causa, esto no le cohibió de transcribir las tantas dolencias que veía en el pueblo.

Versos ignorados
En el libro “De literatura dominicana siglo veinte”, la página 128, expresa su duro sentir ante una sociedad ignorante por falta de lectura, “Cuando publiqué, en el 1940, Poemas de una sola angustia y no me regañaron, perdí, también, mi tiempo, porque así quedó demostrado algo que he venido repitiendo desde hace mucho: que aquí antes nadie, ni en la Administración Pú-blica ni en la Oposición secreta, leía.

Critiqué todo lo que se me vino en gana, desde la utilización de los que entonces se llamaban ‘prestatarios’ —gente que tiene que ofrecer días de trabajo o dinero para la realización de una obra determinada- en la apertura de caminos o canales, hasta la explotación de los que cultivan café. El ‘Canto triste a la patria bien amada’ resume el libro bastante bien. Y no pasó nada”.

Ciertamente eso era en el siglo XX cuando Baní ya era la tierra del saber y del conocimiento, llena de hombres ilustres que dejaron un legado de conductas patrióticas a imitar.

Hombres como Máximo Gómez, Goyito Billini, y otros que harían interminable esta lista.

Sus escritos
En un artículo publicado por Ramón Saba, en el portal de Trayectorias Literarias, hace la referencia de las obras más emblemáticas de Incháustegui Cabral.

“Formó parte de los llamados Independientes junto a Tomás Hernández Franco, Manuel del Cabral y Pedro Mir, siendo considerado el más importante poeta social dominicano del siglo XX, a partir de la publicación de su primer libro: ‘Poemas de una sola angustia’, título que también utilizó para reunir su obra poética completa un año antes de su muerte. También fue miembro de la Poesía Sorprendida”, puntualiza Saba.

Como escritor dejó una voluminosa e importante producción poética de orientación social y política.

También cultivó con notable éxito el ensayo y la crítica literaria. Ha sido traducido al italiano, catalán, francés, inglés y alemán. En el año 1952 obtuvo el Premio Nacional de Poesía Pedro Henríquez Ureña. En 1979, le es otorgado de parte de la Sociedad de Escritores Dominicanos el prestigioso premio Caonabo de oro.

Merecidas opiniones
Además de una emblemática y apreciada carta que le escribiera el crítico literario José Alcántara Almánzar, días antes de su muerte, otros literatos también se han motivado a dar su opinión respecto a este ilustre Premio de Literatura Pedro Henríquez Ureña, del año 1952.

El periodista Guillermo Pérez asegura que Cabral fue, y será, “uno de los hijos más ilustres de Baní, cuyo futuro en ese arte empezó a deslumbrar desde los albores de su adolescencia al abrazar el fascinante instrumento de la palabra, un elemento clave en esa área del saber humano que lo catapultó hasta florecer como un brillante poeta, ensayista, periodista y diplomático”.

La poetisa Doris Melo asevera que “fue uno de los dramaturgos dominicanos comprometidos en denunciar la dictadura de Trujillo. En su obra ‘Miedo en un puñado de polvo’, una trilogía de la reescritura de tres tragedias clásicas. Escrita en versos… se vale de las obras clásicas para a través de los héroes de estas obras representar en ella, el discurso de la dictadura de Trujillo. Extraordinario como poeta, hombre de una gran cultura clásica que denota en sus obras de teatro y una poética abocada a la metafísica y el existencialismo.” El poeta y editor José Alejandro Peña señala con firmeza que: “Su preocupación mayor estuvo siempre centrada en la supremacía del contenido sobre la forma, pese a que fue un hombre muy culto y con un estilo en la prosa y en el verso que asombra a los gramáticos, a los compungidos buzos que buscan en el fondo lo que está en la superficie. Sus poemas dan fe de un comedimiento sensorial sostenido, de punta a punta, entre lo rural y lo urbano, describiendo con imágenes casi polvorientas los paisajes locales, y dando un perfil del hombre contemporáneo, el lleno de esperanza, el desposeído de todo, el que con su humildad se lanza hacia un futuro cada vez más incierto. En su pesimismo cerrado tenemos un elemento psicológico y poético que nos hace admirar su visión del mundo. Sin ese elemento, su poesía fuera una querella más entre las muchas que resuenan por ahí. Sus poemas tienen un estilo lúcido y fornido y limpio, como un piso de mármol al que apenas se le asienta el polvo.”

SU HOJA DE SERVICIOS…
• Jefe de Redacción y Editorialista del Periódico Listín Diario y del Periódico La Nación.

• Director del Diario La Opinión.

• Director de Bellas Artes y Cultos.

• Subsecretario de Relaciones Exteriores.

• Director de Radio Caribe.

• Director de Radio Televisión Dominicana.

• Presidente de la Corporación de Fomento Industrial.

• Encargado de Negocios de la Embajada en La Habana, Cuba.

• Embajador en México, Venezuela, El Salvador, Ecuador y Brasil.

• Profesor Emérito y escritor residente de la Universidad Católica Madre y Maestra en Santiago de los Caballeros.

• Miembro Correspondiente de la Real Academia de la Lengua.

• Doctor Honoris Causa de la Universidad Católica Madre y Maestra.

• Premio Nacional de Poesía Pedro Henríquez Ureña.

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