La energía de los arboles cura: abrázalos

0
220

ContigoNews.com 11 junio, 2018

Por Ana María Toribio

Cuando hablamos de curarnos naturalmente, lo primero que nos viene a la memoria son las hojas, raíces y cortezas de los arboles porque ancestralmente y hasta el día de hoy, estas sanan muchas dolencias.

Pero, más allá de estas tradicionales curas, existe lo que muchos ignoran por falta de investigación o por no estar cómodo con la idea de que somos entes energéticos por naturaleza cósmica. Es por esta razón que las energías de ciertas plantas y árboles, al igual que las partes de las plantas mencionadas, también curan.

La terapia del árbol es una conexión especial entre la energía humana y la del árbol, donde las químicas biológicas de ambos, interactúan beneficiándose cada uno del otro. A su vez, provocan en sus sistemas biológicos, alteraciones positivas en la energía discordante del que la tenga.

En primer lugar, cada árbol, al igual que cada persona, tiene una personalidad, anhelos y vida propia. Los arboles difieren ampliamente en su gusto por el contacto humano.

Algunos son muy generosos y quieren dar toda la energía que absorben. Otros son débiles o están enfermos y precisan su energía reparadora (humana). Algunos son simplemente almas amigables que disfrutan de la compañía del hombre.

También los hay que son bastantes indiferentes a los hombres. Puede aprender y crecer trabajando con todos ellos.

Intente ser abierto y respetuoso, en lugar de presionarlos para que sirvan a sus propósitos. De esta manera, los arboles le proporcionaran algo más que otra fuente de energía; les ofrecerá amistad, expresión de buen humor y amor.

Acontinuaciòn algunos testimonios de personas que se animaron a tratar la terapia del arbol y no solo escuchar que hay que abrazar un arbol, provocandoles una risa incredula por la ignorancia del gran poder que abordan estos seres de la naturaleza.

-Un día sentí que, al ir al supermercado, y bajarme a tomar lo que compré, sentí una molestia como si se me desencajara un disco de mi columna. A partir de ese momento no podía hacer ningún movimiento brusco sin que me molestara mi espalda. Decidí practicar la terapia del árbol recostando la espalda en el tronco. Todos los días pasaba tiempo con mi doctor árbol y al cabo de una semana se desapareció la molestia. Créanme, me encantó esta experiencia.

-Hola, amigos, mi testimonio servirá para que podamos simplificarnos un poco el ajetreo de vida que llevamos. Soy una profesional de la psicología y me ha interesado mucho lo que es la terapia del árbol, entonces me decidí practicarla. Cada día me siento estresada, fatigada y sin la energía de hacer las cosas habituales de mi vida. Acudo al parque y me abrazo a un árbol. Puedo decir con seguridad que, una vez hecho esto, por unos 30 minuto y hasta menos, me siento renovada como si hubiera estado en un retiro espiritual durante una semana. Realmente esto funciona.

-No podía dormir. Todas las noches me las pasaba desvelada. Hasta que Ramona, una compañera de trabajo, me habló de la terapia del árbol. Cada vez que tengo un tiempecito voy y me siento debajo de un árbol. Mi insomnio fue desapareciendo hasta que ya duermo como un bebé.

Los parques están llenos de árboles dispuestos a darle la mano, porque esa interacción les ayuda a ellos también. Es una retroalimentación árbol-humano que es importante cuidar.

El libro “Terapia del Árbol” escrito por esta servidora Ana María Toribio, les dará más información detallada de como usted aprovechar tan linda comunión.

Ana Maria Toribio / ContigoNews.com